Tu no sabes que existo, lo intuyes y te gustaría saber donde estoy pero piensas que no serás capaz de encontrarme. Y es que solo hay que echarle un poco de imaginación. No pienses, ¡SIENTE! Entonces te descubrirás amando como lo hacías cuando eras sólo un niño. Es tu felicidad frente a la mía. No me busques porque cuanto más me desees mas me alejare. Llegare en ese momento en el que menos te lo esperas, da igual donde estés, iré a buscarte. No intentes encontrarme en otro rostro porque ya tienes asignado el tuyo. Llegaré, tarde o temprano llegaré. Y entonces, en algunos momentos, desearás que nunca hubiese llegado. En otros, en cambio, te sentirás como si hubieses tomado la más dura de las drogas, de esas que te llevan al cielo y al infierno en una montaña rusa y no sabrás lo que quieres…
Pa ti... porque todo llega